Vivir con Prótesis

JON JÁUREGUI
Amputado, bilateral, tibial y femoral desde hace 35 años

Cuidados de la prótesis

La prótesis es un elemento que forma parte de nuestra vida y que usamos a diario. Para que haga bien su función y nos permita una vida plena, requiere cuidados. Vamos a revisarlos.

LIMPIEZA.   ¿Hay que limpiar la prótesis?

Pues sí. La frecuencia y la intensidad de la limpieza, dependerán de cuánto se ensucie. La parte en contacto con la piel es seguramente la que necesite un lavado más frecuente, pues el sudor, vellos desprendidos y restos de piel muerta suelen quedar pegados en las paredes interiores; ¡nada diferente de unos calcetines! Por las mismas razones que lavamos los calcetines, es conveniente lavar el encaje con frecuencia. Hay que pensar en los que tenemos alrededor 😉 

¿Cómo lavo el encaje?

Lo más sencillo es agua y jabón, aplicados con un paño o una esponja. Mi truco: cuando me ducho antes de acostarme, lavo el encaje, con la prótesis junto a la bañera, dejo que se seque, y hasta el día siguiente. Y para quienes usen encaje de silicona, o liner, lo mismo. Yo pongo el mío debajo del chorro, vuelto del revés para que quede bien limpio. Y luego lo seco.

Cuando voy de viaje, si no tengo acceso a lavarlo como en casa, pulverizo agua de colonia y froto con un trapo. La verdad es que finalmente, uso la colonia a diario en casa, después de lavarla.

¿Y por fuera?

Dependerá del tipo de funda cosmética. 

  • Las de silicona o PVC les va bien agua y jabón y para las manchas más resistentes, alcohol rebajado. 
  • Las de espuma suelen ir cubiertas por una media. Lo mejor es lavar la media en lavadora cada cierto tiempo. Una media de repuesto es una buena idea mientras la usada se lava y seca. 
  • Las cubiertas de tipo carcasa o covers pueden lavarse también con agua y jabón. Tienen la ventaja de que se desmontan fácilmente para poder limpiar pelusas y polvo acumulado dentro, en la estructura. En la ortopedia las soplan con aire a presión, pero en casa, una brocha pequeña o un trapo hacen el apaño.

CAMBIOS CORPORALES

Una de las atenciones principales que tiene que importarnos es que el encaje siga haciendo bien su función de conectar la parte mecánica con nuestro cuerpo. Para eso, es necesario mantener volumen del miembro residual (el muñón) lo más constante posible. En este sentido, mantener un peso corporal constante es la clave: vigilar la alimentación y hacer ejercicio con moderación. 

De todos modos, no se puede evitar que en algún período perdamos peso, o en el caso de los amputados primarios, se reduzca el volumen del muñón hasta que finalmente se estabilice en 10 a 12 meses. La buena noticia sobre las reducciones de volumen es que tienen remedio: parches de relleno en espuma, o en silicona en el interior del encaje, o bien calcetas gruesas nos permiten mantener a raya la holgura y el control de la prótesis. En la ortopedia saben cuándo y dónde colocar los rellenos, así que no tengas pereza en acudir en busca de su ayuda.

Los aumentos de volumen por ganar peso también tienen remedio, pero es más trabajoso: un encaje nuevo y realineación. 

De cualquier modo, mi recomendación es que no hay que esperar a que la prótesis nos haga una rozadura dolorosa o una molestia insufrible. Visita a la ortopedia para que revisen el encaje. 

MANTENIMIENTO Y SUSTITUCIÓN DE PIEZAS

Bien tratadas, las prótesis duran mucho y realmente no es necesario mucha atención. 

En el caso de las prótesis electrónicas (mioeléctricas, rodillas o pies electrónicos), es importante evitar que se mojen. Aunque algunas están protegidas contra salpicaduras, mejor cuanto más alejadas del agua. Y por otro lado, es necesario cargarlas con la frecuencia que indique el fabricante. Las más complejas suelen tener protocolos de mantenimiento, con revisiones periódicas en fábrica, para lo cual ofrecen módulos de sustitución temporal. 

Hay partes de la prótesis que se desgastan, porque están sometidas a estiramientos y roces continuos: rodilleras de sujeción, calcetas, medias, liners de silicona o de gel. Mientras estén todavía bien, hazte con un repuesto para que cuando ya no los puedas utilizar no te dejen abandonado de manera imprevista.

Programar visitas de mantenimiento periódicas a la ortopedia es una buena idea. Una vez al año no hace daño a nadie y nos aseguramos de que todo está bien o si hay alguna pieza desgastada que cambiar. En particular me pasa con los pies de carbono, que se van desgastando con el uso y uno no se da cuenta del cambio hasta que sustituye la pieza de carbono. Igual sucede con mecanismos hidráulicos que pueden perder función poco a poco, o ir cogiendo holgura.

EMERGENCIAS, ALINEACIÓN 

Hacerse con una llave para poder ajustar los tornillos si se sueltan es una buena prevención, especialmente si eres una persona activa que somete la próstesis a mucho trabajo. En mi caso, en mi kit de viaje llevo siempre una llave allen, que me ha salvado de más de un apuro. 

Pero mi consejo es no usar la llave más que en una emergencia y no acostumbrarnos a corregir la alineación de la prótesis por nuestra cuenta. Los riesgos son que si no apretamos con la presión adecuada, se aflojen los tornillos con el uso. Y además, es fácil que hagamos una alineación incorrecta. Esto puede ocasionar que pisemos mal, con consecuencias a largo plazo en las articulaciones, tendinitis, molestias de espalda…

Generalmente, siempre que tengo una molestia paso por la ortopedia para que sean ellos los que realinean, cambian la altura, ponen un relleno, o lijan por dentro.

Espero que te resulte interesante. Un saludo.

Jon

MANTENIMIENTO Y SUSTITUCIÓN DE PIEZAS

Bien tratadas, las prótesis duran mucho y realmente no es necesario mucha atención. 

En el caso de las prótesis electrónicas (mioeléctricas, rodillas o pies electrónicos), es importante evitar que se mojen. Aunque algunas están protegidas contra salpicaduras, mejor cuanto más alejadas del agua. Y por otro lado, es necesario cargarlas con la frecuencia que indique el fabricante. Las más complejas suelen tener protocolos de mantenimiento, con revisiones periódicas en fábrica, para lo cual ofrecen módulos de sustitución temporal. 

Hay partes de la prótesis que se desgastan, porque están sometidas a estiramientos y roces continuos: rodilleras de sujeción, calcetas, medias, liners de silicona o de gel. Mientras estén todavía bien, hazte con un repuesto para que cuando ya no los puedas utilizar no te dejen abandonado de manera imprevista.

Programar visitas de mantenimiento periódicas a la ortopedia es una buena idea. Una vez al año no hace daño a nadie y nos aseguramos de que todo está bien o si hay alguna pieza desgastada que cambiar. En particular me pasa con los pies de carbono, que se van desgastando con el uso y uno no se da cuenta del cambio hasta que sustituye la pieza de carbono. Igual sucede con mecanismos hidráulicos que pueden perder función poco a poco, o ir cogiendo holgura.

EMERGENCIAS, ALINEACIÓN 

Hacerse con una llave para poder ajustar los tornillos si se sueltan es una buena prevención, especialmente si eres una persona activa que somete la próstesis a mucho trabajo. En mi caso, en mi kit de viaje llevo siempre una llave allen, que me ha salvado de más de un apuro. 

Pero mi consejo es no usar la llave más que en una emergencia y no acostumbrarnos a corregir la alineación de la prótesis por nuestra cuenta. Los riesgos son que si no apretamos con la presión adecuada, se aflojen los tornillos con el uso. Y además, es fácil que hagamos una alineación incorrecta. Esto puede ocasionar que pisemos mal, con consecuencias a largo plazo en las articulaciones, tendinitis, molestias de espalda…

Generalmente, siempre que tengo una molestia paso por la ortopedia para que sean ellos los que realinean, cambian la altura, ponen un relleno, o lijan por dentro.

Espero que te resulte interesante. Un saludo.

Jon