Las prótesis mioeléctricas son las más funcionales, y son controladas por la musculatura del paciente. En el interior del encaje fabricado a medida se instalan unos electrodos. Estos electrodos están en contacto con la piel, y cuando el paciente acciona el músculo, envían una señal a la mano. La información llega a la placa procesadora, y se activa el motor, y así es como la mano se abre o se cierra.Es preciso un entrenamiento para aprender su manejo, que proporcionamos en nuestras instalaciones. Es muy importante conocer el mantenimiento de estas prótesis, y saber cuales son sus limitaciones.
Consúltenos todas sus dudas, y le facilitaremos toda la información para que saque el máximo provecho de su mano. En los casos de pacientes primarios, que nunca han usado prótesis, es recomendable a veces comenzar con el uso de una prótesis mecánica o estética. Una vez vista la evolución, y que no hay rechazo, colocamos la prótesis mioeléctrica que tienen un coste más elevado.
Las prótesis que llamamos biónicas, tienen en definitiva el mismo modo de funcionamiento que las prótesis mioeléctricas. La diferencia es que llevan un microprocesador que regulan la presión de la mano y sus movimientos. Con ellas podemos realizar actividades que requieren de más precisión. La manos biónicas se adaptan mejor al objeto que sostienen ya que tienen una forma más anatómica, y permiten posturas que otras manos no consiguen, como por ejemplo usar el ratón de un ordenador, escribir en un teclado, sujetar los cubiertos de manera más segura, coger objetos pequeños, conducir o escribir.